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Guía práctica para sobrevivir a los chismes de la oficina

29 mayo, 2012

De10

Sin lugar a dudas el chisme es una de las actividades que más placer causa al ser humano. Conversar con la gente acerca de otras personas, que ambas partes conocen, es una práctica que al parecer nació junto con el hombre, ya que desde niños aprendemos a hablar de los demás, a acusar y señalar a las personas por lo que supuestamente han hecho.

Durante nuestro proceso de maduración, esta actividad se va reforzando, cada vez hacemos más uso de esta “herramienta” para desacreditar a nuestros compañeros de escuela y más adelante a nuestros colegas en el trabajo…

Si pensabas que el ámbito laboral, donde convives con adultos maduros y personas profesionales, los chismes y rumores no iban a estar presentes, te equivocaste por completo, ya que del mismo modo que puedes encontrar buenos compañeros de trabajo y hasta amigos, es casi inevitable que también te topes con personas que dedican la mayor parte de su tiempo a generar comentarios negativos en contra de las personas.

Es con este tipo de trabajadores que el ambiente laboral se puede convertir en una pesadilla, pues independientemente de que tú no estés en contacto directo con el chismosos de la oficina, seguro te llegarán los rumores de que “fulanito” salió con la jefa de “menganito”, o que “perenganito” fue despedido por culpa de la secretaria, y un largo etc.

Del mismo modo, los chismes afectan a la convivencia en la oficina, pues por celos o envidias, hay personas que pueden dañar a una persona a nivel profesional y hasta personal.

Además, nunca falta el que tiene delirio de persecución, que piensa que todos están en su contra y por lo tanto hablan a sus espaldas, esperando el momento para realizar un complot en su contra.

Primero tienes que aceptar el hecho de que siempre habrá alguna persona chismosa en la oficina, así que lo mejor será identificarla y mantener una relación amistosa, pero marcando tus límites con ella.

Ya que tienes identificado al chismoso, también es recomendable que te fijes con quién tiene mayor relación, ya que las personas más allegadas a él o ella, también son muy comunicativos, y de hecho, serán los que proporcionan el material para que éste genere los chismes.

Uno de los puntos más importantes, es que tienes que cuidar los comentarios que hacer respecto a tu trabajo y a tus compañeros, pues aunque tus palabras no tengan malas intenciones, las interpretaciones que los demás pueden hacer de ellas, te pueden meter en líos y rumores nada agradables.

No te creas todo lo que te dicen. Es importante que tomes las cosas de quien vienen, es decir, que si el chismoso de la oficina te cuenta que tu jefe se quejó de ti con su superior, pero tú no has sido reprendido por ningún motivo, es mejor que esperes a hablar directamente con tu jefe y no comenzar a hablar de más. Piensa primero qué tanta credibilidad tienen esas palabras.

Si tú tienes a cargo empleados, es importante que los tengas informados acerca de lo que pasa en el ámbito laboral, en el caso de nuevas contrataciones o despidos, siempre presentar o mencionar los motivos, para que de esta forma no des tiempo de que se generen chismes sin sentido.

Si en tu trabajo haces uso de mensajero y correo electrónico, recuerda que éste es para cuestiones laborales, ya que puedes cometer un error de dedo y enviar cierta información a las personas menos indicadas.

Amenos de que le tengas mucha confianza a tus compañeros de trabajo, es mejor evitar comentarios muy personales, como tal vez cuánto ganas, ya que puede ser motivo para provocar la envidia en alguno de ellos.

Si no cuentas tus cosas personales, tampoco platiques cosas de tus compañeros con los demás. Esto puede generar malos entendidos y tú puedes quedar como el “chismoso”.

Es muy recomendable que no comentes en voz alta tus defectos ni debilidades; así como los errores que hayas cometido, ya que estos puedes ser usados en su contra y con muy malas intenciones en cuestiones profesionales.

“Si no tienes nada bueno que decir de una persona, mejor no digas nada”. Esta es una excelente frase que debes aplicar en la oficina, pues si andas divulgando los nombres de las personas con las que no simpatizas con cualquiera, es muy probable que te metas en chismes innecesarios y te crees enemistades.

Cómo ser un buen compañero de trabajo

Parte de ser exitoso en el trabajo es tener la habilidad para trabajar con tus colegas y ser un miembro valioso del equipo. Ser un buen compañero de trabajo te ayudará a desarrollar mejores relaciones con tus colegas y tus jefes tendrán una buena opinión de ti. Ten en cuenta estas simples sugerencias acerca de como convertirte en un buen compañero de trabajo.

  • Ten en cuenta las pequeñeces. Si eres conocido como una persona que siempre deja la copiadora sin papel o toma la última taza de café y no la rellena, tus colegas estarán menos interesados en considerarte como parte del equipo. Si ellos no pueden contar contigo para ayudarles con estas pequeñas tareas de oficina, no contarán contigo para proyectos o fechas limites de los mismos. Serás visto como un buen compañero de trabajo si tratas a tus colegas con un poco de cortesía y eres de ayuda en la oficina.
  • Sé de fiar. Parte de ser un miembro vital de un equipo de trabajo es ser confiable y alguien con el que los otros pueden contar. Preséntese en el trabajo a tiempo y sé consistente. Una actuación de confianza y consistencia te ayudará a ganar el apoyo de tu jefe y la camaradería de tus compañeros.
  • Conoce a tus colegas. Conocer un poco a tus colegas te ayudará a tener una buena relación con tu equipo. Sé amigable y busca ayudar y ser ayudado. Por ejemplo, si sabes que un compañero tiene irse temprano para acudir a un partido de fútbol de su hijo, puedes ayudar quedándote para cubrir su puesto o ayudarlo a terminar un proyecto.
  • Sé flexible. Ten la flexibilidad para ingresar temprano o terminar tarde cuando el equipo necesite tu ayuda para alcanzar una meta. Ser flexible con tu horario demuestra buena voluntad de tu parte para hacer lo mejor por el equipo.
  • Ofrece ayuda constructiva. Da sugerencias constructivas a tus colegas en problemas con clientes o proyectos. Comparte tu conocimiento, pero hazlo para producir resultados constructivos en lugar de demostrar superioridad. De esta manera serás considerado un miembro valioso del equipo.
  • Participa en reuniones de grupo y sesiones de planeamiento. No tengas miedo de hablar y mostrar tus pensamientos durante una sesión de grupo o reunión de oficina. Ofrecer tu opinión te mantendrá como una persona que ayuda en el proceso de toma de decisiones y demostrarás que tiene un interés por el equipo.
  • Respeta a tus colegas. No hables a sus espaldas ni haga burla de tus compañeros. Los colegas no confían en los chismosos de la oficina ni quieren a alguien que se burla de ellos a sus espaldas. Trátalos con respeto y sé amable, no interrumpas y evita los chismes de oficina.
  • Resuelve problemas. Parte de ser un miembro de un equipo es hacer tu parte en la resolución de problemas y situaciones difíciles. En lugar de pasar los problemas automáticamente a alguien más, encuentra soluciones a estos.

Compañeros indeseables: ¿cómo lidiar con ellos?

Contar hasta diez, tener paciencia, responder con indiferencia y poner límites, son algunas de las recomendaciones que hacen los expertos.

El trabajo no sólo implica desempeñarse satisfactoriamente, sino también convivir y relacionarse de manera cotidiana con una múltiples personas. Sin embargo, en muchas ocasiones, los compañeros de labor no cumplen precisamente con el perfil ideal para entablar una relación armoniosa, transformando el ambiente en un escenario tenso y poco grato.

Quienes han tenido que compartir extenuantes jornadas con colegas desagradables, chismosos o egocéntricos, saben que esto no es una tarea fácil. Y aunque los conflictos entre compañeros son tan antiguos como el trabajo mismo, el mayor problema se presenta cuando la apatía, la falta de comunicación y la poca cordialidad llegan a límites intolerables, quebrantando las relaciones laborales.

Si bien es cierto que los problemas de convivencia se generan en todas partes, y que es iluso pretender llevarse bien con todo el mundo, los roces por incompatibilidad de personalidades, rivalidad natural, poder, competitividad, envidia o también por razones infundadas que poco tienen de razonable y comprensible, pueden debilitar la dinámica del equipo de trabajo e, incluso, llevar al fracaso los objetivos de la empresa.

“La persona que puede generar antipatía es aquella que carece, mayoritariamente, del apego de sus compañeros de trabajo, ya sea por posiciones egocéntricas, imprudencia o simplemente por algo que no se sabe que es, pero que con sus actitudes desmotiva al equipo, merma la creatividad y productividad que pudiera generarse”, explica Alfredo Luna, director administrativo de Centrum Católica.

Para enfrentar este problema, los expertos recomiendan buscar distintas soluciones. Una de ellas, es tratar de comprender si la antipatía del compañero tiene algún origen o motivación. “Una mala disposición en las relaciones se debe, habitualmente, a problemas personales o a insatisfacciones, por lo que es posible que enfrentando a la persona y preguntándole directamente el porqué de su actitud, ésta se pueda desahogar e ir cambiando su actitud gradualmente”, dice Luna. “Si no es posible, ya sea por lo distante de la relación o por cualquier otra razón, lo más adecuado es relacionarse lo estrictamente necesario, relativo sólo a lo laboral”, agrega.

Si siente que uno de estos días perderá la calma por culpa de un compañero indeseable, cuenta hasta diez y trate de comprender la reacción de su colega.

A juicio de Lorena Pérez, encargada del área de desarrollo de carrera, de la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad Diego Portales, con compañeros antipáticos, lo aconsejable será ser políticamente correcto y diplomático, es decir, “saludar, mantener relaciones cordiales dentro de lo posible y mantener una relación de respeto, una distancia adecuada y enfocarse sólo en lo profesional”.

Si la antipatía es causada por un deseo de figurar, se debe responder con la indiferencia, explica el experto de Centrum Católica. En cuanto al compañero imprudente, es suficiente poner límites. “El tino, la tolerancia y la paciencia son las mejores consejeras para poder eludir la amenaza de los reyes o reinas de la simpatía”, afirma.

Revirtiendo la situación. Según los expertos, una buena opción para acercar a los empleados es realizar dinámicas grupales que estén fuera del contexto laboral, para distender y fortalecer las relaciones personales.

“En caso de que la antipatía se vuelva un problema, un consejo es conocer a esta persona en un plano más informal como paseos de la empresa, happy hours, cumpleaños, lugares fuera de la oficina, para ver si efectivamente hay algo que lo haga actuar de esa manera”, dice Pérez.

El apoyo de profesionales expertos en temas de comunicación y manejo de conflictos, también es de gran ayuda. Al igual que capacitar a los gerentes de recursos humanos para que gestionen mejor las relaciones laborales entre empleados, y tracen una estrategia de acercamiento con la persona non grata

“En ocasiones ,es necesario una posición de grupo para seleccionar a un interlocutor que sea admirado, respetado y que la persona generadora de antipatía escuche, para que hable con ella. Esta persona, antes de hacerle alguna sugerencia podría escucharlo, no sólo para que la persona generadora de antipatía reciba un consejo acertado, sino para que ésta se sienta acogida por la organización y se comprometa a un cambio significativo”, observa Luna.

En este sentido, el especialista agrega que una vez que se haya intervenido sobre el sujeto y se observe algún cambio, se podrán reforzar los vínculos al interior del equipo para promover la cooperación entre los miembros y, de esta forma, mejorar el ambiente en general. Pero si la antipatía, las faltas de respeto y las deslealtades persisten, es recomendable denunciarlas, a fin de recuperar la convivencia y evitar que las metas de la empresa se vean afectadas, al igual que la salud del resto de los compañeros.

“Si la persona en cuestión transgrede los límites o normas, o contamina el clima laboral, esto debe ser conversado con alguna instancia superior o jefatura”, sostiene Pérez.

Por último, si siente que uno de estos días perderá la calma o reventará de ira a causa de algún compañero indeseable, cuenta hasta diez, ármese de paciencia y trate de comprender la reacción de su colega. Pasar malos ratos por culpa de otros, podría terminar afectando su salud e, incluso, su desempeño laboral.

Fuentes:
http://de10.com.mx, por Cinthya Sánchez
http://es.wikihow.com, por Zaira, Oscar Avila
http://mba.americaeconomia.com, por Florencia Sánchez

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